Estimados amigos:
Es para mí una satisfacción presentar un año más la Memoria de Carbunión que contiene los últimos datos actualizados del sector energético en general y particularmente del sector del carbón.
Uno de los principales valores de la Memoria de Carbunión es el contenido informativo de sus tablas, que hace que a lo largo de los años se afiance como referente en el sector energético. Dicha información abarca todos los sectores energéticos con los últimos datos disponibles y es por eso, que su publicación siempre se efectúa después de cada verano, pues hasta finales de cada mes de agosto, no se disponen de los datos definitivos a nivel internacional.
La fecha de publicación de la Memoria 2011, hace irremediable que además de referirme al año 2011, deba referirme también al año 2012, aunque éste será objeto principal en la Memoria de 2012.
Sobre el año 2011, destacaré que desde la perspectiva actual, el sector del carbón vivió un poco de tranquilidad tras la puesta en marcha del Real Decreto 1221/2010, por el que se establece un procedimiento de resolución de restricciones por garantía de suministro, que permite el consumo equilibrado y continuo de nuestro único combustible autóctono hasta el año 2014. La batalla judicial a la que fue sometida esta norma, retrasó varios meses su puesta en marcha, generando un retraso en la consecución de sus objetivos. Aún con todo, la generación con carbón durante el año 2011 aumentó en 8 puntos porcentuales, pasando de un 9% en el año 2010 a un 17%, de cobertura de la demanda para el año 2011.
Un año menos hidráulico, con menor generación eólica y unos precios del gas natural más elevados que los de carbón, han provocado que en el año 2012, se haya aumentado el consumo de carbón para la generación de electricidad. Todo esto respalda la tesis mantenida por Carbunión durante el año 2010 en defensa del Real Decreto de Restricciones por Garantía de Suministro en la que se apelaba a razones de seguridad de suministro para el visto bueno de la norma.
De lo anterior, se deduce que no podemos prescindir de la generación de electricidad con carbón. La tecnología de las centrales de carbón, por precio, por facilidad de almacenaje del combustible, y por una buena cobertura de los picos de demanda y un adecuado funcionamiento de la banda secundaria que aseguran un sistema robusto y estable ante la variabilidad de las energías renovables, no debe, ni puede ser sustituida por otras tecnologías.
Como anunciábamos en nuestra Memoria 2010, el Consejo de la Unión Europea aprobó a finales de dicho año la Decisión 2010/787/EU, que regula las ayudas y obliga al sector carbonero español a inscribirse en un plan de cierre y a cesar su actividad extractiva el 31 de diciembre de 2018.
CARBUNIÓN presentó una Demanda el 14 de marzo de 2011, contra la dicha Decisión ante el Tribunal General de la UE, como ya anunciamos en la memoria del año pasado.
Esta Decisión no evalúa, en ningún momento de su vigencia, la posibilidad de que nuestras explotaciones puedan ser competitivas y llevaría al absurdo económico de tener que cerrar minas siendo éstas competitivas en 2018. Por otro lado, la Decisión aprobada por el Consejo de la UE infringe el conocido principio de confianza legítima, ya que supone un cambio radical y trascendental, y sin periodo de transición, tras la extinción del anterior Reglamento 1407/2002, que establecía las bases para conformar una reserva estratégica, descartando en el año 2008 a las minas que presentaran peores perspectivas económicas. De esta manera, las minas con mejores perspectivas realizaron inversiones durante los años 2009 y 2010 que aún no están amortizadas, de cara a buscar la competitividad, pero esta Decisión pretende truncar su futuro en un cambio evidente de las reglas de juego.
Pero además, lo ocurrido durante el año 2011 en Japón en el accidente nuclear de Fukushima, la decisión de Alemania y Japón de cerrar sus centrales nucleares y la de Italia, que en referéndum ha decidido no regresar a la energía atómica, junto con la inestabilidad política de los países del norte de África, y la fuerte demanda de los países emergentes, establecen una presión al alza de los precios del resto de los combustibles por lo que se comienzan a detectar señales en el seno de Europa favorables a la apertura del debate sobre la citada Decisión.
Toda esta temática sobre la obligación de cierre en el año 2018, ha sido objeto de debate durante el año 2012. La cuantía de ayudas a la producción de carbón se ha visto reducida en un 63% respecto a la cantidad otorgada en el año 2011 y esta decisión ha puesto en peligro la viabilidad de muchas de nuestras unidades de producción, sobre todo de las minas subterráneas y supone una aceleración de 4 años sobre la senda de reducción de ayudas propuesta por la Decisión 787/2010, para la que las explotaciones y empresas no están preparadas.
Actualmente el sector se encuentra en uno de los momentos de mayor incertidumbre que ha tenido en su historia, a la espera de la negociación del Plan del Carbón para los años 2013-2018, y de las negociaciones que el Ministro de Industria, Energía y Turismo, ha anunciado que mantendrá en la Comisión Europea de cara a evitar la obligación de cierre del año 2018 de las minas que sean competitivas.
Antes de finalizar quiero aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a todas las personas que defienden con interés y dedicación el sector del carbón nacional, y a todas aquellas que trabajan para evitar el cierre de nuestra minería en 2018. Igualmente quiero agradecer el esfuerzo de investigación que los científicos y técnicos de nuestro país están realizando en la búsqueda de soluciones técnicas y económicamente viables, que permitan la combustión de nuestro carbón sin emisiones de CO2 proporcionándonos la posibilidad de estar presentes en un futuro mix de generación sostenible.
Madrid, octubre de 2012
Victorino Alonso García
Presidente